A raíz de los casos de intimidación pública que están sucediendo en distintos colegios de la ciudad, hoy estuvimos reflexionando con nuestros estudiantes sobre la importancia de no minimizar o considerar una broma lo que está pasando. Compartimos las posibles consecuencias de que aparezcan en el colegio amenazas o circulen imágenes o discursos ligados a la violencia y la muerte.
Creemos que es fundamental que todos contribuyamos a un clima de trabajo marcado por el vínculo, el afecto y el crecimiento de cada miembro de la comunidad educativa. Habitar el colegio también significa darle sentido y generar un espacio de bienestar y confianza.
Compartimos una intervención hecha en el hall de la secundaria.











